El mundo al otro lado
 El mundo al otro lado es un libro peculiar con fotografías y textos poéticos. Ochenta imágenes en blanco y negro del vallisoletano Eduardo Margareto, ofrecen un recorrido visual por sus años de fotografía documental, resultado de sus viajes, las que inspiraron a igual número de poetas de habla hispana de cuatro continentes, para así lograr este compendio de Ochenta fotografías para ochenta poetas del mundo. El libro ideado y compilado por el poeta y crítico peruano, residente en Salamanca, donde es académico, Alfredo Pérez Alencart, incluye en facsímiles los 80 poemas manuscritos de los poetas participantes, entre quienes se cuentan, los españoles Antonio Colinas, Jesús Munárriz, Jesús Hilario Tendidor, Santiago Castelo, Ángel González Quesada, Jesús Fonseca y Josefina Verde; la coreana Ko Un, la uruguaya Martha Canfield, António Salvado de Portugal, Gaetano Luongo por Italia, José Antonio Funes de Honduras, la brasileña Astrid Cabral, Pío Serrano de Cuba, y Joseph Kreig de Sudáfrica. Alencart asegura que “la obra obedece a un juego de equidistancia en la selección de las imágenes y los escritores, que hace muy complicado que exista un libro similar en el mundo. Me he estado documentando y no he encontrado aún nada parecido”.
La hermosa y cuidada publicación, editada por Explorafoto ( www.explorafot.com) Festival de Fotografía de Castilla y León 2004, en Salamanca (España), trae por Venezuela, la poesía de ocho poetas que fueron así mismo invitados a formar parte de tan interesante periplo: Joaquín Marta Sosa, Edda Armas, Patricia Guzmán, Enrique Viloria Vera, Jesús Serra, Celso Medina y Ramón Palomares. En homenaje al poeta mayor, publicamos su poema participante: Prehistoria
PREHISTORIA
El animal rojizo
bañándose con aire nuevo
estrenando su fuerza
va en el fulgor de ondulantes praderas.
Ningún acoso en el resonar de sus patas.
No ayer No mañana Sólo su imagen y bramido
Perseguido de su gran esplendor
sólo espacio para su hambre, pasto salvaje y viento
Todavía no se ha inventado la muerte
El infinito no se ha escapado todavía
Tan sólo una gloriosa voluntad
resplandece.
Ramón Palomares
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